Algún día
- uno de estos días -
me sacudiré el polvo de otras ciudades
plantaré en tu mirada la bandera raída de mis sueños
estiraré mis huesos
y te rodearé con mis ojos
escupiré un par de maldiciones por el tiempo perdido
sonreiré
y abriré las maletas de mi alma
cargadas de ti de mí junto a ti.
Huésped de ti
beberé de ti nuevamente
hasta que se borre mi nombre de tu vocabulario.